AUGUSTINER KELLER “¡Albondigas de patata!”

Munich (Alemania) – Febrero de 2017.

Último día de viaje y llegamos a Munich. Aquí quedamos para comer con una amiga de la mujer de mi socio. Esto suele ser una buena señal para saber que podemos comer bien en Munich, siempre conoce mejor la zona alguien oriundo que cualquier viajero de paso como nosotros.

Al entrar en el recinto en donde se encuentra el restaurante “Augustiner Keller” vemos un grupo de gente jugando al ¡“Curling”!, no es extraño pues hace temperatura para ello, nada olímpico, no nos imaginemos las típicas piezas de curling rojas y azules y unos tíos fregando a toda leche para que estas deslicen mejor. Algo más rudimentario, los objetos con los que están jugando son de madera y las pistas son como encofrados de grandes vigas de madera con unas placas de hielo enormes en su interior, la verdad es que es algo muy bonito de ver y muy curioso, en España no sería posible ver esta estampa, digamos que el símil español sería la “petanca”.

Pero prosigamos con nuestra visita a este restaurante. Nada más entrar… (¡tú pagas!, jajaja, es un pequeño guiño a un monologo de Dani Rovira, “Zooilogico.es” con el que mis socios y yo bromeamos constantemente y así les hago un pequeño homenaje) pero como decía, nada mas entrar nos encontramos una sala con cinco filas de mesas, en cada fila tenemos 40 sillas para comensales, así de golpe 200 comensales en la entrada. Pues esto es la primera de las salas, a la derecha no tan grande por supuesto pero otro espacio para otras 50 personas más o menos. Habíamos quedado aquí con la chica de la que hablaba antes y ¡todavía no la hemos visto!, pero claro el restaurante prosigue hacia la parte de atrás… pasamos unas cuantas mesas más y nada, y de repente un pasillo lleno de cuadros con dibujos nos lleva hasta otra sala en la que podrían caber otros 100 comensales… ¡al fin! ahí estaba nuestra cita, ¡que pasada! ¿esto se puede llegar a llenar en algún momento? y cuando estábamos a punto de sentarnos… se abre una puerta en medio de la pared de madera que teníamos a nuestra derecha… ¡Y vemos otra sala! esto unido a que tienen otras tantas mesas en el exterior puedo decir sin miedo a equivocarme que aquí podría comer un regimiento. Pero lo sorprendente de todo esto todavía estaba por llegar… ¡La comida es fantástica!

Y yo me pregunto… ¿Cuantos cocineros/as tiene que haber en cocina para atender a este volumen de mesas?

Lo primero de lo que podemos disfrutar son los fantásticos “Bretzel” o “Prezel”, ambos nombres sirven para un pan típico de Alemania con forma de lazo y un toque salado que está buenísimo, una buena forma de esperar por el resto de platos.

De la carta nos hacen varias recomendaciones, “Ente und sin stock spanferkelbraten mis kartoffelknödel, Blaukraut”, esto viene a ser algo así como “Pato y un trozo de carne de cerdo asada con  albóndigas de patata”, esto lo pidió mi socio y como no, yo pude degustar un trocito del mismo, unos cuatro o cinco bocaditos de nada… jajaja, buenísimo.

Yo pedí varias cositas… de primero, “Knusprige schweinshaxe von grill mis kartoffelknödel und speckkrautsalat” traducido, “codillo de cerdo crujiente a la barbacoa con albóndigas de patata y ensalada de col”. Si el pato estaba rico este codillo estaba espectacular, de echo es el plato que más pide aquí la gente… por algo será, ¡genial!. Corteza crujiente y muy sabrosa. La carne muy jugosita y bañada con la salsa que acompaña al plato estaba de 10. La ¡albóndiga de patata! con la misma salsita … mmm… estaba para marearse, una especie de patata hecha con puré de patata y un toque gelatinoso… no sabría exactamente como describirla pero ha sido toda una experiencia de sabor… simplemente para repetir.

Entre los platos que pedimos no puede faltar un plato obligado en Alemania… “nürnberger rostbratwürstuel aun pfälzer fabsauerkraut” vamos unas salchichas de carne… pero aquí como en en casi todos los sitios en este país están riquísimas.

Un plato sobrevuela de repente el espacio que alcanza mi vista… “Cordon Blue” ¡no lo había visto en la carta!, y rápidamente le pido uno para mi a la camarera, un poco asombrada por pedir algo más, asiente con la cabeza y al poco tiempo nos lo trae a la mesa. No es que sea mi plato favorito pero me entraron unas ganas irresistibles de probarlo aquí en Alemania. Un buen “Cordon Blue” ni mejor ni peor de lo que ya los había probado.

Terminamos con dos postres, uno que comamos en el país  que comamos és como una palabra mágica… “Mousse”, si señor allá donde leo mousse no puedo evitar pedir ese postre, sea de lo que sea la mousse. El otro un variado de postres para compartir. Todo fantástico, una muy buena última impresión para este viaje, que como desde hace ya cuatro años espero repetir el año que viene y así poder seguir ampliando una variedad de restaurantes en este pequeño diario de a bordo gastronómico, GASTROPATA.

 

AUGUSTINER KELLER

Dirección: Arnulfstraße 52, 80335 München, Alemania

Teléfono: +49 89 594393

BRETZEL – PREZEL – 1€
1/4 ENTE UND EIN STÜCK SPANFERKELBRATEN MIT KARTOFFELKNÖDEL, BLAUKRAUT – 17,40€
1/2 KNUSPRIGE SCHWEINSHAXE VON GRILL MIT KARTOFFELKNÖDEL UND SPECKKRAUTSALAT – 14,20€
KARTOFFELKNÖDEL
NÜRNBERGER ROSTBRATWÜRSTEL AUF PFÄLZER FARBSAUERKRAUT – 8,20€
CORDON BLEU VOM SCHWEIN MIT POMMES FRITES – 14,60€
CHOCOLATE MOUSSE WITH FRES BERRIES AND WHIPPED CREAM
QUARK STRUDEL WITH WALNUT ICE CREAM AND VANILLA SAUCE
Bienvenido a la bodega Agustiniana
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AUGUSTINER KELLER

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